Golpes en la cabeza

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Los traumatismos craneales son el accidente más frecuente al que suelen enfrentarse prácticamente todos los padres y
por lo tanto una de las causas más frecuentes de consulta con el pediatra, suelen generar mucha angustia y preocupaciones respecto al desarrollo posterior del niño por lo que suelen existir diversas ideas erróneas respecto a este problema que deberían de ser aclaradas.
Casi todos los niños han sufrido alguna vez de un traumatismo en la cabeza, la mayor parte de los traumatismos leves de cráneo se resolverán sin ningún problema y solo muy rara vez el niño puede tener alguna consecuencia por esto, la experiencia nos dice que los traumatismos son algo demasiado frecuente en los niños y hasta cierto punto normal, sin embargo la creencia popular culpa a los traumatismos de muchos problemas en el niño, lo cual se puede explicar porque cualquier niño que tenga algún problema de tipo neurológico es seguro que ha tenido un traumatismo previo en la cabeza, así como pasa con cualquier otro niño normal. Pero de ninguna manera puede considerarse causa de problemas excepto en raros casos de traumatismos severos.

Los traumatismos simples (leves): suelen presentarse con mucha frecuencia, sobre todo en los niños pequeños debido a que no tienen un control muy avanzado de los movimientos y pueden acabar en el suelo con mucha facilidad, sobre todo durante el proceso de aprendizaje para caminar. Las caidas suelen ser con frecuencia de la misma altura del niño, de una cama, una silla y ocasionalmente de la altura de los padres. y son aquellos en los que el niño no ha perdido el estado de conciencia, o sea que el niño se mantiene despierto y/o responde a estímulos (verbales, auditivos, táctiles, etc.). La cabeza es la parte más prominente y pesada del cuerpo, por lo que suele ser la que primero toque el piso.
Muchas madres refieren que el niño "se privó" esto se refiere a que el niño "enojado" no se expresa verbalmente y posteriormente comienza a llorar, esto se confunde frecuentemente por los familiares con pérdida de la conciencia.

Siempre debes informar al pediatra de un golpe, ya que los golpes fuertes pueden ser causa de problemas serios .
Cuando no ha habido pérdida del estado de conciencia debemos comunicarnos con el pediatra para decidir que hacer y vigilar cambios neurológicos que pueden ser:
  1. vómito
  2. dolor de cabeza
  3. somnolencia
  4. Irritabilidad
  5. Crisis convulsivas

Los 4 primeros son frecuentes el niño con traumatismo simple o no complicado (sin pérdida de la conciencia), éste puede ser cuidado en casa por sus padres y en caso de incrementarse alguno de los datos neurológicos descritos deberá comunicarse inmediatamente con su pediatra.
Después de un golpe el niño se percibe irritable, su conducta suele alterarse y ocasionalmente se presentan vómitos, la mayor parte de los niños tienden a dormirse, lo cual es un fenómeno normal y permite que el cerebro suspenda sus actividades y se pueda restablecer más rápido.
Existe la falsa creencia de que el niño no se debe de dormir después de un golpe, lo cual generalmente pone al niño más irritable y suele evitar su restablecimiento a la normalidad.

Pérdida del estado de conciencia:
La pérdida de la conciencia sucede cuando el niño no responde a ningún estímulo y se aprecia "dormido" o "desmayado" inmediatamente después del golpe.
Esto se da con mayor frecuencia cuando existen características fuera de lo normal, como que el niño cae de una altura mayor a lo habitual, en una escalera, accidentes automovilísticos, juegos como bicicleta, patines o patineta, vehículos en movimiento y juegos donde existe alguna forma de velocidad (columpios, sube y baja, giros, etc) o en la práctica del algún deporte.
Cuando existe pérdida de la conciencia el niño debe ser evaluado para determinar la posibilidad de daño cerebral y en muchos casos se sugiere vigilancia en el hospital para descartar daño cerebral o secuelas.

Estudios auxiliares o diagnósticos:
Existe la creencia popular de que las radiografías de cráneo son necesarias, esto es falso ya que las radiografías determinan únicamente la presencia o no de fracturas (no pueden evaluar el tejido cerebral ni los vasos sanguíneos de la cabeza que pueden estar lesionados en traumatismos severos), las cuales en la mayor parte de los casos no alteran el tratamiento del niño y son útiles sólo en aquellos casos de traumatismo serio en donde se sospeche la presencia de un fragmento de hueso "libre" que podría comprimir tejido cerebral.
Es práctica común de muchos servicios de urgencias la realización de radiografías del cráneo, esto debido a que se evitan responsabilidades legales del hospital y pueden ser útiles para detectar casos de abuso y negligencia de los padres.
Hay que recordar que un 50% de los pacientes que mueren por trauma cerebral no tienen evidencia de fractura mientras que muchos niños con fractura tienen una evolución favorable. La TAC de cráneo sigue siendo un estudio mucho más útil ya que nos permite determinar la presencia de hemorragia y/o daño cerebral, sin embargo el alto costo del estudio lo limita a aquellos casos de traumatismo en donde existen datos neurológicos. Se ha comprobado además que la TAC es superior a la RMN, por lo que este último estudio se considera poco práctico y demasiado caro para ser utilizado en estos pacientes.
La mejor forma de evaluación es clínica y la realizará el médico al revisar al niño, esta evaluación determinará si se requieren estudios complementarios y si se debe internar o no al niño para vigilancia, normalmente el estado del niño suele ser lo más útil, ya que los niños que se encuentran en buen estado y que no tienen pérdida del estado de alerta evolucionan sin problema alguno. Los niños que persisten con somnolencia, irritabilidad, vómitos o que presentan convulsiones o deterioro del estado de conciencia deben de ser evaluados con mayor cuidado y son candidatos a ser ingresados al hospital.
Las cosas cambian cuando los traumatismos se dan en características fuera de lo normal, como que el niño cae de una altura mayor a lo habitual, en una escalera, accidentes automovilísticos, juegos como bicicleta, patines o patineta, vehículos en movimiento y juegos donde existe alguna forma de velocidad (columpios, sube y baja, giros, etc) o en la práctica del algún deporte.
El uso de asientos para niños en el automóvil y el uso de casco suelen ser los factores preventivos más importantes. En estos casos la conducta inicial es vigilar al niño de forma más cuidadosa y suele ser más frecuente y útil el uso de estudios diagnósticos adicionales, la pérdia de la conciencia suele ser más frecuente en estos casos y puede ser prudente el internamiento en el hospital.

¿Que hacer en caso de traumatismo? (Resumen)

  1. Lo primero que la madre debe hacer en caso de un traumatismo es verificar que el niño esté consciente, es decir que pueda responder a estímulos o bien "que esté despierto", debemos tener cuidado de no confundir el que el niño "se privó" con una pérdida del estado de conciencia.
  2. Llamar a tu pediatra para informarle, si las cosas no son serias esto te ayudará a tranquilizarte y si no el te dará más información acerca de qué hacer.
  3. Existe la creencia de que el niño no debe dormirse después de haber sufrido un traumatismo lo cual es un error, el niño podrá dormirse después de un traumatismo siempre y cuando no haya habido pérdida de la conciencia y en casos de duda o en que exista gran angustia de los padres, el niño se podrá despertar cada hora para confirmar que responde adecuadamente a estímulos.
  4. Vigilar la presencia de datos anormales. Si estos aumentan acude a tu pediatra.
  5. En casos de traumatismos graves, pérdida de la conciencia o si estas muy desesperada acude a un Hospital y comunícate con tu médico lo antes posible.

Prácticamente todos los niños que conozco han tenido por lo menos un traumatismo simple en la cabeza, y quizá todos los padres a los que ustedes les pregunten también han sufrido la misma experiencia con sus hijos, sin embargo si consideramos el desarrollo posterior de estos niños veremos que la gran mayoría serán "normales".
Ahora bien, muchas personas asocian las crisis convulsivas y otros problemas neurológicos a los golpes en la cabeza, es casi seguro que todos los niños con estos problemas han sufrido golpes como los ha sufrido un niño normal, por lo anterior no podemos culpar a los traumatismos de problemas posteriores excepto en algunos pocos casos, hay que recordar que el desarrollo neurológico del niño depende de muchos otros factores.
Sin embargo debemos pensar que los accidentes son una de las principales causas de muerte en niños y en estos casos el traumatismo craneocefálico ocupa un lugar importante como causa directa de muerte.

Recuerda que cada caso es diferente por lo que si hay dudas comunícate con tu pediatra.

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