Divorcio

Se considera que el divorcio es un evento y proceso doloroso para todos los niños y que repercutirá de una forma u otra en el desarrollo de éste tanto en el proceso, como también en su desarrollo posterior si es que no logra superar este evento.

El divorcio se traduce en el niño como una pérdida parcial y separación de una relación con los padres, ya que de alguna forma estarán ambos padres ausentes (tanto el padre de la custodia, que estará deprimido y ocupado, y el que no tiene la custodia, que también se mostrará deprimido y además estará apartado físicamente). todo ello le provocará confusión, angustia, tristeza y enojo contra uno de los padres o con ambos. por lo que se puede decir que el niño está en una fase de duelo.
Cabe mencionar que dependiendo de las características propias del niño y de su medio logrará superar y resolver esta situación conflictiva. considerándose las siguientes variables:

  • La edad y nivel de desarrollo antes del del divorcio.
  • La naturaleza del ambiente y las interferencias de desarrollo antes del divorcio.
  • Capacidad y habilidad de los padres para mantener al niño fuera de las hostilidades del matrimonio y divorcio.
  • Características de personalidad del padre con y sin la custodia.
  • Apoyo de otros miembros de la familia y amigos cercanos, en los que el niño pueda confiar y que en ocasiones puedan apoyar al padre con la custodia.Las reacciones que se presentan los niños ante un evento tan significativo en ellos varía con la edad, por lo que se presentan algunas características que se observan:

2.5-5 años
Regresión, trastornos del sueño, irritabilidad, angustia de separación, solicitud de contacto físico, inhibición de los juegos, temor al abandono, sentimientos de responsabilidad por la separación.

5-8 años
Tristeza manifiesta, sollozos, sentimientos de rechazo, nostalgia por el padre que se va, fantasías de retorno de este padre ausente. Acentuada disminución del rendimiento escolar. temor a ser expulsado.

9-12 años
Renuncia a hablar de un problema, intensa ira contra uno o ambos padres, descenso del rendimiento escolar, deterioro de las relaciones con los compañeros, fácilmente captado como aliado por uno de los padres.

Adolescencia
Depresión, ausentismo escolar, actividad sexual, abuso de alcohol y drogas. intentos de suicidio.

El divorcio es un conflicto que afecta a cada uno de los miembros de una familia, por lo que se sugiere orientación y apoyo psicológico tanto al niño, como a los padres. El profesional de la salud mental proporcionará mediante un proceso terapéutico facilitadores para el desarrollo del niño y simultáneamente le ayudará a tolerar el duelo de perder una relación.

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