El mito de la lactosa

La leche materna es alta en el contenido de lactosa, un azúcar que tiene diversas funciones una de las cuales es ayudar al desarrollo de una flora bacteriana saludable. Sin embargo a pesar de esto, existen muchas personas e incluso médicos que atribuyen diversos problemas médicos a la lactosa, por lo que intentaremos aclarar algunas cuestiones.

Alergia a la lactosa:
No existe alergia a la lactosa, es un término que se suele confundir con la alergia a las proteínas de la leche de vaca.

Intolerancia congénita a la lactosa:
Es un problema de origen congénito (desde el nacimiento) sumamente raro a nivel mundial y por lo tanto no lo consideramos.  En Finlandia donde es más frecuente afecta aproximadamente a 1 de cada 60,000 niños nacidos. Su origen esta en la incapacidad de producir lactasa, la enzima que se encarga de la absorción de la lactosa a nivel intestinal.

Intolerancia a la lactosa (adquirida):
Es un problema frecuente donde se pierde “transitoriamente” la capacidad de absorber la lactosa, generalmente su origen es un proceso infeccioso o inflamatorio intestinal donde se pierde temporalmente la enzima lactasa. Se caracteriza por evacuaciones líquidas, explosivas, ácidas después de consumir lactosa en la forma de productos lácteos.

La intolerancia adquirida a la lactosa es un problema frecuente a nivel mundial y esta determinado por la perdida de la lactasa y de la capacidad de absorción de la lactosa a nivel intestinal.

Este problema comienza a presentarse después de los 2 años de edad e implica que las personas afectadas consuman productos sin lactosa o agreguen lactasa al momento de consumir un lácteo.

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Intolerancia transitoria a la lactosa
El problema también puede ser causado por un episodio de diarrea o inflamación intestinal como en el caso de los niños con alergia a las proteínas de la leche y esta se puede producir a cualquier edad, estas formas con transitorias y reversible.

Como se diagnostica el problema:
Se puede hacer de forma sencilla observando la respuesta de la persona al consumo de lactosa, también se puede ver la acidez en las evacuaciones, ya que esta aumenta con el ácido láctico producto de la fermentación, también podemos medir el hidrógeno en el aliento que aumenta como producto de la fermentación de la lactosa no absorbida.

Tratamiento:
Se trata evitando los productos lácteos que contienen lactosa en la dieta como leche o yogurt.  Se puede sustituir la dieta con productos libres de lactosa. En los casos de intolerancia “transitoria” estas medidas son temporales. Y en el caso de las personas con intolerancia a la lactosa no transitoria esta indicada una dieta libre de lactosa o el consumo de lactasa previa a la ingestión de algún lácteo.

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